Fanorona Juego

El Fanorona juego tiene muchas similitudes con el Alquerque y las damas ya que deberás eliminar todas las fichas de tus contrincantes.

Cuando los franceses sitiaban la capital de Madagascar, en 1893, los sacerdotes participaron en la defensa jugando al fanorona, y la reina y el pueblo seguían con mayor ansiedad ese partido que se jugaba, según los ritos, para asegurar la victoria, que los esfuerzos de sus tropas. Éste es el relato que escribió, o que habría podido escribir, Celestino Palomeque en el libro Cabotaje en Mozambique. Al menos, así podemos leerlo en Cuentos breves y extraordinarios, antología de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (1953). En la «Nota preliminar», los antólogos nos avisan: «Esperamos, lector, que estas páginas te diviertan como nos divirtieron a nosotros».

El juego tuvo, tiempo atrás, marcados componentes rituales. Hoy, perdido o no el entorno ritual, aún es el juego nacional de Madagascar. No hay información sobre su historia más allá de finales del siglo XVII, pero su tablero, compuesto exactamente por dos tableros de ALQUERQUE, permite suponer que tiene relación con este antiquísimo juego y que es posterior a él.

¿Cómo jugar a Fanorona?

Ganará el jugador que elimine todas las fichas del adversario o que las inmovilice. El jugador que lleva las blancas hace la primera jugada. Por turno, cada jugador mueve una de sus fichas a un punto libre vecino, en cualquier dirección, siguiendo las líneas del tablero. Las capturas pueden hacerse «por aproximación» o «por alejamiento».

  • Por aproximación: hay captura cuando el movimiento de una ficha acaba en un punto y el punto o puntos siguientes seguidos en la misma línea de su movimiento están ocupados por fichas adversas; todas estas piezas del adversario se capturan y se retiran del tablero.
  • Por alejamiento: cuando una ficha está en línea y adyacente a una o más fichas seguidas del adversario; si la ficha se desplaza en la misma línea, captura las fichas del adversario que haya dejado atrás.

Después de la primera jugada, cuando se ha hecho una captura puede hacerse otra antes de que sea el turno del adversario, pero la nueva captura debe hacerse con la misma ficha y en otra dirección. Entre un posible movimiento con captura y otro sin, la captura es obligatoria, pero puede hacerse más de una y el jugador puede elegir la captura que más le agrade.

Fuente: El mundo en juegos de Oriol Comas i Coma

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