Illuminati Juego de cartas

Illuminati es un juego de cartas donde el objetivo es conquistar el mundo. Representa una sociedad oculta y domina el mundo con tus cartas.

Baviera (Alemania), 1776. Se crea la sociedad secreta de los iluminados, basada en la búsqueda de la perfección espiritual para poder recibir la «luz». Aunque fue disuelta pocos años después, tuvo una cierta influencia en la sociedad de la época. Formaron parte de ella personajes de gran peso intelectual, como el escritor Johann W. Goethe o el filósofo Johann G. Herder.

Austin, Texas (Estados Unidos), 1982. Steve Jackson Games publica ILLUMINATI, el juego de la conspiración. En la caja puede verse una pirámide con un ojo y cinco brazos que sostienen una pistola, una cinta magnetofónica, un fajo de billetes de cien dólares, un cuchillo y un títere. Antes, Steve Jackson ya había creado bastantes juegos, de los cuales cabe destacar GURPS (un sistema de reglas genérico para juegos de rol), KILLER (la mejor idea que se ha escrito nunca para una gincana) y CAR WARS. Los juegos de Steve Jackson se basan en ambientaciones y mecanismos siempre originales y un sentido del humor finísimo y corrosivo. Con ILLUMINATI consiguió el estatus de autor de culto: se convirtió en uno de los diseñadores de juegos más prestigiosos. Veinte años después, ILLUMINATI sigue siendo un juego con miles de seguidores. Han salido extensiones y complementos, desde una inevitable versión en juego de cartas coleccionables hasta el excelente Y2K, editado en 2000 para celebrar el nuevo milenio.

El objetivo de los conspiradores en una timba de ILLUMINATI es sencillo, por decirlo de alguna manera: conquistar el mundo. Cada uno de ellos representa una sociedad oculta y secreta con nombres bien explícitos como los Gnomos de Zurich, el Triángulo de las Bermudas, los Iluminados de Baviera o la Sociedad de la Discordia. El mundo que quieren comerse se compone de cartas que representan grupos de poder, grandes o pequeños: del estado de Texas a la mafia, de los republicanos a la internacional de traficantes de cocaína, de los fans de los pececitos de colores a la conspiración comunista internacional, de las compañías nucleares al servicio de correos, de los estudios cinematográficos de Hollywood al lobby armamentista, de los yuppies a la sociedad del anarquismo creativo, del FBI a los genios del mal para un mañana mejor, de los niños exploradores a la prensa underground.

Cada grupo de poder tiene una —o más de una- orientación «moral» determinada. Así, un grupo puede ser gubernamental o comunista, liberal o conservador, pacifista o violento, normal o extraño, criminal, fanático… Cada grupo tiene también un poder y una determinada capacidad de captar dinero. En cada jugada, los jugadores acuerdan, y traicionan, alianzas para incorporar cuantos más grupos mejor a su estructura de poder. Además de someter grupos, también pueden intentar neutralizar o destruir grupos de las sociedades enemigas. Todo esto lo hacen con su poder, sus mentiras y su dinero y el de otros jugadores aliados. Gana el jugador que consigue construir una estructura con un determinado número de grupos de poder.

Ahora habría que explicar los mecanismos de juego, cómo se hace concretamente la conquista del mundo. Pero no sé si estoy autorizado a contar tantas cosas, ya me disculparéis…

Fuente: El mundo en juegos de Oriol Comas i Coma

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