Scotland Yard Juego de mesa

Londres, una mañana lluviosa cualquiera. En las oficinas centrales de Scotland Yard se recibe una llamada. Alguien da una pista sobre el fugitivo más reclamado de los últimos años, el señor X. Los detectives más sagaces de la agencia de Su Majestad se ponen en marcha enseguida, tienen ganas de atraparlo, ya hace demasiado tiempo que se ríe de ellos. Así comienza uno de los  mejores juegos de deducción que nunca se hayan diseñado. Scotland Yard ganó en 1983 el Spiel des Jahres, el premio alemán más prestigioso, y desde entonces los detectives británicos y su hombre más buscado tienen un lugar de honor en las mesas de juego de decenas de miles de hogares.

¿Como jugar a Scotland Yard?

En una caja de SCOTLAND YARD hay un tablero que representa la ciudad de Londres con el recorrido de autobuses, metros y taxis, además de fichas para seis jugadores, más de ciento veinte billetes de transporte y una visera. Un jugador es el peligroso delincuente y los demás son los famosos detectives. Uno y otros se mueven por la ciudad utilizando cualquier medio de transporte. El objetivo del fugitivo es que no lo pesquen antes de los veintidós turnos de juego. El de los hombres de Scotland Yard, atraparlo. Pero no lo tendrán fácil, porque no siempre hay todo el dinero necesario y habrán de conformarse con billetes de transporte contados. Además, el señor X es casi invisible, sólo aparece cada cinco movimientos. Para evitarle tentaciones, el fugitivo anota en secreto el número de las paradas por donde pasa. El señor X disfruta de dos ventajas más. La primera es muy buena: durante la partida puede hacer dos movimientos dobles. La segunda es mejor: dispone de billetes negros que le permiten moverse sin decir el tipo de transporte utilizado, incluyendo largos desplazamientos por el Támesis.

SCOTLAND YARD es también un juego de cooperación de los pocos que existen en el mercado (y seguramente el único en que deducción y cooperación van cogidos de la mano). Si bien será un solo jugador quien atrapará al señor X, sin un conjunto y planificado, a los detectives les será prácticamente imposible coger al malhechor.

Así, los representantes de la ley deben actuar juntos para cercar la zona donde puede estar el hombre que buscan y cerrarle las salidas. Han de vigilar sobre todo las estaciones con correspondencia entre diferentes medios de transporte. Por su parte, el señor X ha de evitar desplazarse por barrios alejados del centro y hacerlo con poco transporte y ha de utilizar inteligentemente las ventajas de que dispone. Y suerte de la visera, si se la pone podrá mirar el tablero sin que sus perseguidores puedan fijarse en el movimiento de sus ojos y sacar conclusiones acertadas…¡Scotland Yard se las sabe todas, como para descuidarse!

Si se quiere, pueden puntuarse las partidas, por ejemplo, tantos puntos para los detectives si atrapan al hombre que buscan con una bonificación extra para el detective que lo ha cazado; y tantos puntos para el señor X según los transportes que hayan utilizado tanto él como sus perseguidores. Ya lo sabéis, el señor X se oculta en Londres. No lo busquéis en ningún otro sitio.

Fuente: El mundo en juegos de Oriol Comas i Coma

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