Senet Juego Egipcio

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Sin ninguna duda, el Senet fue el juego más popular del antiguo Egipto. Esta popularidad la testimonian las docenas de juegos encontrados en tumbas de ricos y pobres, de reyes y nobles, los juegos grabados en baldosas que muestran gente jugando, muchas veces con textos jeroglíficos que describen una partida. Es precisamente por estos textos que acompañan algunos grabados por lo que hoy podemos saber algunas cosas fragmentarías de las reglas de este juego milenario.

Disponemos de una reconstrucción de las menstruaciones por los trajines de los diligentes Timothy Kendall y Roland May presentados en el catálogo de la teoría “Jouer dans L’antiquité”, celebrada en Marsella en 1991. Kendall nota el hecho de que el Met llegó a sujetar una trascendencia funeraria caudal y que éste sea el verdadero juicio por el que se han descifrado puntos modelos en criptas. El futuro del difunto estaría pegado a su forma de desafiar al rasgarhasta el difunto debería recrearse una partida con el Destino, ante Osiris. En el mismo Libro de los muertos egipcio se sugiere que la resurrección del difunto depende del salido de una partida de hurtar.

Tablero de Senet y como jugar

Un juego de Senet se compone de treinta cajas, en tres baterías de diez. El recorrido de las filiaciones tiene faceta de s sodomita y se hace comenzando por la chabola superior costada. Al inicioambos componentes ponen sus señas alternativamente en las primeras catorce ranuras del surtido. Su objetivo es ser,’ primitivo en cegar todas las señas del numerador por la chabola dato 30.

El evento se hace a partir de la tirada de cuatro palitos planos por un lado y combados por el otro: una ranura por cada jeta llana que salga en la mano y cinco por todas las semblantes convexas. Las tiradas de 1, 4 y 5, aún, permiten alterar a remolcar los bastoncillos. En cada ranura solo puede haber una identificación.

Si un tahúr llega a una chabola adonde hay una identidad adversaria, ocupa su emplazamiento y la envía a la abertura de la cual había resquebrajado al gestar el bono.

Esta situación de señas solo puede calzar cuando la identidad adversaria no tiene ninguna adyacente de su mismo color. Aunque en varios de los encajes enfrentados algunas chozas están ornamentadas con guarismos religiosos o de algún otro gallo, parece que únicamente las cinco últimas cajas tenían un encarnado singular en el conjunto: en la 26 hay que correr un relevo completo, en la 28, 29 y 30 es preciso que los palitos nos den un 3, un 2 y un 1, respectivamente, para arrinconar la identidad del buque. Si la edición es más adhesión, la identificación deberá volver a la hendidura 27 e intentarlo de nuevo.

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