Ajedrez Chino (Xiangqi)

El ajedrez chino o juego del elefante, ya que éste es el significado de XIANGQI en chino, es un destacado miembro de la familia del AJEDREZ, pero con algunas variantes que lo hacen muy interesante.

Documentado desde el año 800 de nuestra era, en él todo respira un aire de parentesco: un ejército compuesto de piezas de diferente fuerza y movimientos que lucha contra un ejército idéntico, ambos con el objetivo de cargarse al general adversario. Pero ni el tablero es escaqueado, ni se juega en las casillas, ni las piezas y los movimientos son tan similares. Nos encontramos ante una rama diferente del mismo juego originario que también dio lugar al AJEDREZ.

El Xiangqi, que junto con el Go es el juego más popular de China, tiene un tablero de diez por nueve líneas muy especial. Tiene un río que separa los dos lados del tablero y que no podrán atravesar todas las piezas. También tiene un palacio, de donde el general no puede salir y en donde hay que capturarlo para ganar la partida. Las fichas (once piezas y cinco peones) son redondas y se conocen evidentemente con los ideogramas en chino, aunque también pueden utilizarse símbolos más próximos. Las fichas se mueven siempre por las líneas del tablero y disponen de las capacidades de movimiento siguientes:

  • GENERAL: Se mueve una intersección en cualquier dirección horizontal o vertical, siempre dentro de su palacio. El radio de acción que tiene está limitado, pues, a 9 puntos.
  • MANDARÍN: Hay dos para defender al general. Se mueven una intersección en cualquier dirección diagonal, sin salir nunca del palacio, de manera que pueden ir sólo a 5 puntos.
  • ELEFANTE: Los dos elefantes se mueven en diagonal, en cual-quier dirección, dos intersecciones cada vez en línea recta (hay que prestar atención: las diagonales por donde se mueven los elefantes no están marcadas en el tablero). No pueden pasar el río ni saltar por encima de otra pieza. Los movimientos que pueden hacer se limitan a 7 puntos de su campo.
  • CABALLO: También hay dos y se mueven un punto en horizontal o en vertical y uno en diagonal, en cualquier dirección. A diferencia de los otros caballos, sus primos, no pueden saltar por encima de otras piezas.
  • CARRO: Los dos se mueven cualquier cantidad de intersecciones libres en línea recta en cualquier dirección.
  • CANÓN: Sin duda, las dos piezas más originales del XIANGQI. Se mueven como el carro.
  • PEÓN: Hay cinco y se mueven 1 punto hacia delante en cada movimiento. Una vez pasado el río, también pueden moverse 1 punto lateralmente. Llegar al final de su recorrido no los hace merecedores de ningún premio, como sí pasa con los peones de otros juegos de AJEDREZ.

Aunque dentro del río no haya líneas marcadas, hay que interpretar los movimientos como si lo estuvieran: un peón, por ejemplo, deberá utilizar un movimiento para atravesarlo. Un elemento destacado del XIANGQI es que los dos generales no pueden estar nunca cara a cara en la misma línea, si no hay otra ficha interpuesta. Esta regla es especialmente importante en los finales de partida.

Como en muchos juegos de la familia del AJEDREZ, las capturas se hacen por sustitución: cuando una pieza acaba su movimiento en un punto ocupado por una ficha adversaria, la elimina y la retira del tablero y, claro está, ocupa su espacio. Las piezas capturadas no vuelven a participar en el combate. Si el cañón es tan especial, es porque captura las demás fichas de una manera diferente. Lo hace saltando sobre una ficha, propia o adversaria, para ocupar el punto donde se encuentra la ficha que quiere capturar.

Además del mate convencional, hay otra manera de ganar al Xiangqi: que el adversario no pueda mover su general sin ponerlo en jaque y al mismo tiempo no pueda mover ninguna otra ficha.

Fuente: El mundo en juegos de Oriol Comas i Coma

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